domingo, 27 de diciembre de 2009

Cuentito de Jueves 27 de Septiembre

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Erase, una vez fue al baño. Por fin, no aguantaba más el pobre. Cómo de costumbre eligió el mismo baño que prefieren su hermano y su sobrina porque el del fondo es muy chiquito y a veces incomoda sacar el papel higiénico y ni hablar de lavarse los dientes, unos cuantos-pocos miembros de toda la familia no lo ven cómo tarea imposible, cómo el abuelo Héctor Miguel. Pero para él es todo fácil, según papá, con guita cualquiera es Gardel, Le Pera, Porcel, Carlos V, el Papa, Pelé y Maradona juntos. Hay que arreglárselas sin un cobre, "ahí te quiero ver" diría.
Erase una vez, Emilia dos y Pepe no fue siquiera una. Será que no tomó nada todavía, quién sabe (según lo qué comentan, es una persona muy oscura, oscura de dedos, con malos hábitos, calzones y peinado raros).
Su casa, cómo lo es la de Erase, de Emilia y del abuelo, también es una zapatería los Lunes qué caen 6. Los Martes 12 es Club del vino, los Domingos 4 es una sucursal de Aerolíneas, los Domingos 9 es un galpón del ejercito, los Domingos 3 es una rotisería, los Jueves 18 es la casa de Ricardo Darín y los Jueves 27 es un salón de fiestas, cómo hoy.

- ¡Pepe!
- ¿Qué...?
- ¡Marche una torta con velita pa' la mesa numero tré!

¡¡¡Bravo!!!
(muchísimos los ruidos de aplauso impresionante, luego de los cánticos en cuestión)

- ¡¡Pepe!!
- ¡¿Qué?!
- Apagá la lú pa' que soplen la velita, hermano, dale-apurá.
- Ni en pedo
- Decile a la Emilia entonce', hermano, dale, dale (carajo-mierda).

Felí-felí-en tu día-amiguito que...
(qué bárbaro cómo los ruidos de aplausos impresionantes interrumpen los cánticos en cuestión)
- ¡¡¡Pepe!!!
- ¡¡Cómo rompés las pelotas, papá!! ¿Quí queré?
- Prendé la lú.

Los Viernes que caen 28, es una casa desordenada con resabios de fiesta y entre los allí presentes tratan de limpiar durante la tarde mientras Erase, Pepe y Enzo Francescolli siguen de farra en el cabarulo de a la vuelta. Lo de siempre, Emilia y el abuelo Héctor Miguel quejándose de todo, con razón, claro.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Los jóvenes y las modas

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Extendiendo brevemente lo expuesto con inmediata anterioridad, me veo obligado a adentrarme en un análisis poco exhaustivo pero no menos notable, ni felíz, de algunas de las tendencias constantes -relevantes y a la vista- en la juventud de los tiempos que corren ó que van en moto. Es entendible que los seres humanos lamentablemente tengamos la imperiosa necesidad de formar parte; de pertenecer e inclusive de ser alguien importante dentro de ello, llamemos esto noción de grupo y estrategia. Desde pequeños nos vamos amoldando a ésta cualidad congénita que a veces nos embarra y lo único que buscamos por momentos es tener algo que ver con algo o alguien, avergonzándonos así de nuestra propia identidad (imagen prematura si se quiere) por no ser aceptados total o parcialmente en mucho de los casos, tal vez por alguna temprana exclusión grupal como no ser titular del equipo de fútbol de los pibes del barrio o la escuela (de ser varón y heterosexual, claro), ó que algunas amiguitas del primario no la hayan invitado a usted, señora, a su fiestita de pijamas en casa de mami divorciada porqué usaba anteojos, le decían Fifi, la pecosa y el guardapolvo le quedaba muy largo.
Claro está que muchos de estos elementos, circunstancias, hechos pasados de infantes mocosos que escapan de la ducha a diario, puedan trastornar ciertas facetas en nuestra personalidad y resulten en actos posteriores no enmendables desarrollados por la estrategia de ocasión y, por supuesto que esto nos deja en la vereda ciertamente adecuada (sin barrer), y la perfecta invitación para entender a nuestros jóvenes adolescentes de entre doce años y... bueno, jóvenes al fin.

Podemos entonces distinguir, a simple vista sin hacer la vista gorda, varios grupos característicos dentro de nuestro lugar geográfico y dicho esto pasaré a mencionarlos con cautela y objetividad, con una breve descripción de cada uno para que usted los reconozca caminando por la calle -la vereda nunca, ché- de día, tarde o noche y se ría para bien, llore para mal ó reaccione usted como mejor le venga la suelta gana en dicho momento. Salud.

el Rolinga
Dícese de todo aquel que tiene su flequillo-sonrisa-pantalón-calzado mal puestos y mal cortados por él mismo y escucha todo tipo de rock barrial, pero claro que tienen poco claro no saber en absoluto quienes son los Rolling Stones. Hablan en una jerga poco entendible y muy de moda entre sus congéneres, bailan todo tipo de música de la misma forma, agitando levemente los codos y antebrazos mientras mueren de placer por las dos únicas bebidas que los hidrata: la cerveza más barata y algún vino de caja de vez en cuando, más bien.
Grandes ventajas culturales que resaltan a estos individuos por sobre el resto y por eso los he ubicado en primer lugar: leen a Sábato, a Sartre y van al Museo de Arte Moderno una vez por semana.

el Cumbiero
Seres vivos aunque no lo parezcan. Visten cómo visten los norte-americanos del gangsta-rap, fuman lo que fuman los gringos del gangsta-rap y hacen lo que hacen los yankees del gangsta-rap pero con cumbia villera de fondo. También proclaman con vehemencia la soberanía ecuatoriana de las Islas Malvinas. Grupos musicales relevantes de alta demanda en este grupo social por ser bilingües, además de músicas de bailanta tropical: Soda Stereo, Peter Gabriel, Keith Jarrett, Charles Mingus Quintet, Soledad Pastorutti, entre otros.

el Emo
Háblese de todo ser humano adolescente de gran sensibilidad por casi todo, o todo. Pueden conmoverse escuchando Wagner, Piazzolla, heavy-metal ó cuarteto de la Mona en vivo. El emo es fácilmente reconocible por su sobria y oscura apariencia y maquillaje. Ellos tienen sus sentidos totalmente exacerbados para menos -poco y bien revueltos cómo sus hormonas- y esto les permite dormir bajo el agua, deprimirse mientras son prendidos fuego, intuir la belleza contemporánea de la sinfonía n#1 de Samuel Barber, lo asombroso de una medialuna mordida en la punta por algún médico veterinario amigo y que sea esto tan maravilloso como mirar un calzoncillo gris secándose en algún tendedero de Villa Urquiza un Jueves a la tarde cuando una vieja le comenta a su vecina chota que tiene cinco nietos enormes y uno se llama Alfonso y le dicen Cacho porque toca el piano mientras se come un pebete de jamón y queso. Clarísimo.
Una frase distinguida de un miembro del grupo: "Beethoven y Coltrane fueron emos".

el Flogger
Pasan sus mañanas debatiendo con sus profesores en horas de clase sobre la teoría, pros y contras del libre comercio entre los países desarrollados y los del subdesarrollo (algunos objetan el fin de la institución nacional e independiente de cada nación, tal y cuál hemos de conocer, debido al surgimiento abusivo y de empuje monetario de las corporaciones multi-nacionales y los intereses globales que esto genera, en lugar que simples banderas de representación), pero también muestran su lado normal y popular. Almuerzan a las 21.oo hs, se peinan cómo Polino, hablan cómo Polino, se visten cómo Polino y comparten fotografías de Polinos con muchos otros Polinos en sus respectivos fotologs (término anglosajón para referirse a un sitio pintoresco, pobretón, dónde usted puede optar por exponer siete fotografías y comentar algo respecto de ellas y de ahí el nombre de dicha tribu urbana, claro). Es decir que a diferencia del resto de los grupos de moda mencionados anteriormente, salvando por sus conocimientos de política y comercio exterior, estos no cuentan con ninguna virtud, si queremos y nos lo apetece, todos seríamos floggers. Tengo un amigo peluquero y a su prima para comenzar, no se usted.


Sí usted como lector está aún más perdido que el escribiente ante estas modas en particular, sugiérole las formas para comprender e interrelacionarse con adolescentes en el Capítulo segundo del Manual básico para el turista en este mismo sitio.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Manual básico para el turista - Capítulo ll: expresiones y usos

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Difícil se hace entendernos, carajo. Al ser éste un vasto territorio donde podemos encontrar un sin fin de subculturas de culturas, de acentos, regionalismos y expresiones inconexas entre una y otra, a los argentinos nos cuesta hablar inclusive entre nosotros y para qué mencionar lo atenuante que debe resultarle a nuestros visitantes foráneos, que muchos de ellos han aprendido el castellano de o en España, o que vienen de visitar otros países de habla hispana antes de pisar nuestro suelo y han desarrollado un vocabulario muchas veces brillante, pero que aquí lamentablemente, poco usamos y se vuelve obsoleto. En fin: es tarea difícil.
Muchas otras veces, debido a que tenemos tendencias horribles de habla extremadamente rápida, de comernos letras o la pobre costumbre de no terminar las frases, y es así que el diálogo puede tornarse problemático, pero mayormente es porqué los argentinos usamos expresiones vulgares que no tienen nada que ver con lo que realmente se está dando a entender, hacemos un mal uso del lenguaje, creemos estúpidamente que eso lo hace divertido y es éste el punto a tratar aquí, con diecinueve ejemplos cortos para que usted vuelva a su país poco menos que frustrado:

Demostración de desinterés:
- Realmente no me importa: me chupa un huevo.
- No estoy interesado, gracias: me chupa un huevo.
- La verdad, es lo mismo: me chupa un huevo.
- ¿Dónde vive Francisco? Respuesta: me chupa un huevo.
- ¿Te chupa un huevo? Respuesta: sí.
*sustituciones pertinentes: me importa un carajo/me importa una mierda.

Implicación de largas distancias:
- Es demasiado lejos: queda en la loma del orto.
- He recorrido un largo camino: me fuí hasta la loma del orto.
- ¿Es un poco lejos?: ¿y es medio en la loma del orto, no?
- Hemos viajado una veintena de horas en auto-bus: no sabés cómo nos quedó el orto.
- Terminamos en un lugar muy distante: fuimos a parar a la mierda.
- Quisiera tomarme unas vacaciones: qué ganas de irme a la mierda.
- No quisiera verte nunca más, huye: andáte a la concha de la lora.
*sinónimos adecuados de la palabra "orto": culo/ojete/tuje/upite.

En posición de desacuerdo:
- No me gusta: esto es una mierda.
- Has cometido un error: te salió como la mierda.
- Disculpá, tenés mal aliento: mmm qué olor a mierda.
- Difiero: andá a cagar.
- No concuerdo: andá a cagar.
- En mi opinión esto no es así: andá a cagar.
- ¿Por qué piensa usted eso de mí?: ¿qué carajo te pasa? Andá a cagar.
*en caso de fuerte discusión, sea más incisivo: andáte a la re-puta que te parió.

Para comprender e interrelacionarse con adolescentes:
- "k ac?": saludo. Ej, ¿cómo andás?/¿qué hacés?/¿cómo te va?.
- "uh man, kayó la yuta": alerta. Ej, cuidado amigos (o afín) vino la policía.
- "eh, tas re zarpado vo": exceso de algún tipo/transgresión de límite.
- "uy loco, q mal q me pegó, loco": reconocimiento de malestar/negativa.
- "kedé de la cara, mal": malestar. Ej, anoche bebí, fumé y/o me drogué demás.
- "eh, kareta": señalamiento a persona adinerada/individuo que no se droga.
- "eh, amigo": señalamiento a persona desconocida.
- "¡ah, q flashero!": sorpresa/admiración/exaltación.
- "antendé el fuckin' celu": manifestación de descontento por falta de comunicación.
- "sí, gordi, es too much": manifestación de cansancio/frustración.
- "hacemos Pachá, gordo?": alusión al baile/discoteca/salida nocturna/diversión.
- "re-sorry, negrito": disculpas, excusamiento.

Entre amigos ó en confianza:
- "¡Qué grande!: idolatría, admiración por el par.
- "Chupala": disiento.
- "Ché, viejarda": buscando interacción con amigo, compinche o conocido.
- "Quebrar"/"Volcar"/"Lanzar": implicación de vómito después de una borrachera.
- "Graciela": agradecimiento.
- "Graciani": agradecimiento.
- "¡Boludo!": mucha alegría, exaltación. Meses sin verse mutuamente.
- "Ponerla"/"Clavarla"/"Serruchar"/"Darle matraca": mantener relaciones sexuales.
- "Escabio"/"Joda"/"Gato"/"Trava"/"Pete"/"Paja"/"Merluza"/"Pepa": todo aquello que no es correcto ni está permitido para muchas instituciones religiosas.
- "¡Centro, la puta que te parió!: petición de balón de fútbol durante el desarrollo del encuentro, generalmente estando situado en la zona central del área grande del campo de juego del adversario.


Otro mínimo problema que se nos presenta a los argentinos, es que a menudo no tenemos idea a que cultura pertenecemos, no escuchamos ni bailamos nuestra música de raíz folklórica ni el tango, nadie lee ya literatura latino-americana y nuestra única fuente de aprendizaje del vocabulario castellano es la sección deportiva del periódico y la radio (no incluyamos la televisión, por favor). Así es como casi todos los días nos vemos en un embrollo tremendo al apedrearnos la sien y la frente con letras de canciones en otro idioma sin saber que pepino estan diciéndonos, o leyendo revistas de moda y tendencia sobre como decorar un baño, que plantita poner en el balcón en otoño, cómo bajar ese kilito y medio demás en el hombro, si su cocina apunta al norte ó si alguna de las ciento setenta y cinco maneras de insinuar exitación le funcionaron alguna vez a usted con el sexo opuesto ó no.
Es que nosotros estamos realmente abiertos a nuevas culturas, claro, por supuesto, cómo siempre, más bién, eso sí; y es por eso nuestra perentoria voluntad de enurmerarle algunas de las influencias más remarcables que hemos tenido a lo largo de estos años, con su respectiva traducción:

  • U2 (uh, vos también).
  • Ray Charles (el rey Carlos).
  • Tom Waits (esperá, Tom).
  • Pink Floyd (la rosa que flota).
  • Guns n' Roses (la rosa del ganso).
  • Led Zeppelin (el zepelin que led).
  • Patrick Swayze (Patricia Sosa).
  • Demi Moore (dame más).
  • Chico Novarro (chico, no barro).
  • Emerson, Lake & Palmer (Emerson en el lago del palmeiras).
  • James Brown (Jaime Braum).
  • Nicola Di bari (ni cola, ni teta).
  • Nino Bravo (qué niño bravo).
  • Billy Idol (¡ídolo, Bili!).
  • Shakira (Chaquira).
  • Twelve Monkeys (el Mono Burgos).
  • Miles Davis (a millas de David).
  • Boyz 2 Men (del chiquito al grande).
  • Julio Iglesias (Julio Iglesias).
  • Faith No More (no más fideos).
  • L.A. Spinetta (ciudad de Los Ángeles, Luis).
  • Pocho La Pantera (Ernesto Gauna).
  • John Sunday Big Pear (J.D. Perón).
  • Orteg Stick (Palito Ortega).
  • Bruce Wayne (buena, Bruno).
  • John Wayne (buena, Juan).
  • Wayne Rooney (¡buena, Ramón!).

martes, 1 de diciembre de 2009

Manual básico para el turista - Capítulo I: el colectivo

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Instrucciones e información básicas:

- Si no vive en Capital Federal,
múdese o visítenos, solo, con mascota(s), con familia o con una (1) amiga.
- Compre la Guía "T", o pídala prestada hasta tanto encuentre un vendedor carismático que pueda proporcionarle la suya.
- No importa si llega primero a
Ezeiza, Aeroparque o Retiro, tener a bien cambiar buena cantidad de su dinero a monedas. Hágase un favor a usted mismo y use el sentido común: no cambie todo su capital así los bolsillos no le suenan cuando corre.
- Una vez asentado -cómodo si lo prefiere y puede pagarlo- comprenda que entre la ahora Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires hay más de setecientas líneas de auto-buses. También entienda que esto es verdad y que jamás conocerá ni se subirá a más del 90% de estos debido a que en muchos casos prefiera usted usar otro tipo de movilidad cómo por ejemplo: tren (tren), tren subterráneo (el
subte), taxi (tacho), remisse (remís), auto alquilado (tutú), moto propia, bicicleta propia ó la de Carlitos, caminar rápido, o la furgoneta que le facilitan a un nuevo amigo en su trabajo. Así que en pocas palabras: haga lo que usted quiera.

En un sistema de transporte público tan complejo, los ciudadanos que aquí vivimos contamos con algunas de las más destacadas unidades de traslado grupal aquí bien llamados colectivos y entre los más sobresalientes,
enlístoles:
  • el 1: lo vi una sola vez en mi vida hacen ya más de 7 años aproximadamente. No recuerdo donde, Caballito tal vez, pero fuí feliz. Realmente vi el primero (en orden numérico, pues) de los setecientos cuarenta y nueve que hay en existencia. No alcancé a subirme.
  • el 39: despierta mi mayor admiración. Máximo, su frecuencia normal es de diez minutos entre uno y otro por supuesto. Si yo fuese usted, me lo tomaría sin importar adonde me deja.
  • el 60: mítico y popular emblema porteño. No importa porqué rincón de la cuidad usted se encuentre seguramente tendrá la dicha de ver pasar uno o varios; claro que esto no quiere decir que lo llevará a todos los lugares que desea o que solamente está permitido verlos pasar, más bien es una idea instalada en el imaginario popular turístico de la ciudad ya que la línea cuenta con más de quince ramales diferentes, y algunos tantos inclusive, salen de la ciudad para dejarlo a usted en provincia (usamos este termino para referirnos a las afueras de la capital, cómo se acostumbra). Una vez en provincia, cerca o muy lejos de su departamento, hotel, hostal, de lo de sus amigos viajeros, o albergue transitorio, usted será libre de fumar un cigarrillo en un ambiente cerrado, volver en unas horas o quedarse más tiempo si lo desea ó tan solo mirar una sola vez los lugares menos contaminados del Río de la Plata, sin avisar para que sus familiares lo extrañen un poco ó bien tomar los recaudos necesarios si tiene una madre y/0 cónyuge muy hincha pelotas que lo espera eventualmente, o siempre. Esto último en caso que usted haya decidido vivir aquí, de lo contrario nunca avise ni diga donde irá: el uso del colectivo en general es seguro, y como buen viajero, seguramente no tendrá la más remota idea de su propio paradero.
  • el 65: línea de transporte que actualmente el escribiente usa más que sus propias piernas. Muchas veces rebalsando de gente joven y viejos, vagos o trabajadores, etcétera, cómo muchos otros colectivos; pero no se preocupe, en esta ciudad y en gran parte de la argentina acostumbramos a bañarnos todos los días.
  • el 67: mi primer análisis y conclusión fue la siguiente: "Línea que tiene una flota de camiones algo escasa -cómo la media mayoría- y no tiene más que un ramal. Sin embargo he visto pasar tres juntos en fila, a dos segundos de distancia uno del otro. ¡Qué colectiveros retrógrados e idiotas!". Segunda conclusión: "Soy yo el idiota. Este fenómeno ocurre por el simple hecho matemático de que el colectivo que va adelante parará primero, toda la gente que lo espera subirá y esto demorará leve o bruscamente el retomar de su curso normal y quedará mucho menos gente ó más nadie en absoluto a la espera del próximo y por consiguiente ese colectivo (el que viene por detrás) siempre avanzará en su ruta más rápido, con menos pasajeros y eventualmente hasta podría pasar a dicho primero en algún momento". Tercera conclusión antes de dormirme una noche que en realidad no recuerdo sí dormí: "Sí ese principio matemático se hace exclusivamente extensible a solo dos colectivos, entonces el tercer colectivo es el portador de un chofer retrógrado e idiota, lo cual significa que no estaba tan equivocado al principio". Si usted llega a ver entonces cuatro en fila, simplemente acuse, grite si su edad todavía se lo permite y fáltele el respeto descaradamente con los improperios más graves a los dos últimos irresponsables. No, no, mejor no lo haga, porque pensándolo mejor podremos darnos cuenta lentamente que no hemos analizado todas las variables que se producen entre tantos colectivos funcionando, de una misma línea y ruta, lo cuál podría darnos una cuarta conclusión que absuelva a ese tercer o cuarto chofer de mis acusaciones descalificantes.
  • el 93: tal vez sea el más odiado por la gran mayoría de usuarios del transporte público. Son todos amarillos, están siempre sucios o despintados en su defecto, algunos viejos y destartalados, muy oscuros y mal olientes por dentro y cada uno pasa cuando se le antoja. En mis largas esperas he llegado a sospechar que hay solo uno y en lo barato que sería lavarlo.
  • el 107: sí la ciudad lo ha enamorado y decidió instalarse definitivamente; y si usted vive en Belgrano, Coghlan o Nuñez y es de esos padres que obligan a sus hijos a estudiar algo en particular no sabiendo la terrible frustración que esto genera (menos va a saber lo estúpido que es su hijo por hacerle caso omiso y no elegir lo que a él mismo le traiga satisfacción suficiente) entonces tal vez él sea un usuario más que frecuente de esta línea de transporte; felizmente irá y volverá de Ciudad Universitaria sano y salvo a su hogar.
  • el 151: a veces tiene una frecuencia aún peor que la de nuestro queridísimo 93. Cuesta entender porqué la gente local no lo odie un tanto más, incluido yo. Tal vez sea por tener buena dotación de choferes simpáticos, o quizá por ser algo más pintoresco que el ya nombrado cachivache.
  • el 152: descartar la idea de que tendrá un recorrido similar al de su inmediato inferior numérico, y lo mismo para cualquier caso, más bien. Este es un colectivo soberbio, de muy buena frecuencia, muy lindos colores. También usado habitualmente de día por mi madre para bajarse en Cabildo y Juramento a mirar vidrieras de zapatos y comprarle algún regalo a la tía Teresa, o tomarse un café en Santa Fe y Pueyrredón con alguna amiga de su lejana infancia de ser necesario, o bien será de gran utilidad para los usuarios que necesiten viajar en una casi perfecta línea recta desde Olivos hasta La Boca y viceversa, aunque la ruta de regreso no sea tan recta, claro -si usted busca la rectitud en su vida háganos el favor de tomarse el subte y no moleste-. No está demás advertirle que de tomar usted dicho colectivo de Jueves a Sábado por la noche es muy probable que su humanidad viaje muy apretada entre adolescentes eufóricos -muchos de estos alcoholizados y fumados y drogados ó a por ello- con vocación de cantante de cancha de fútbol y soltando sus gases sin sonrojarse en absoluto.
  • el 194: si le gusta y lo ve, tómelo y vea que hace después. Yo jamás lo vi.


Veintiocho preguntas frecuentes para que usted pueda interactuar con algún conocido futuro usuario
, pasajero
, policía que no se sienta, vendedor de llavero-lapiceras de pokemón, chofer que maneja ó chofer que en ese momento es pasajero por licencia psiquiátrica:
  • ¿Sabés dónde para el 194?
  • ¿Por qué no he visto nunca un chofer de sexo femenino?
  • ¿Es una costumbre no saludar al chofer?
  • ¿Qué me pasará si lo saludo?
  • ¿Frenará sorprendido y yo saldré escupido por la ventanilla, provocándome esto la muerte?
  • ¿Piensa que el uso de adornos y guirnaldas ridículas con luces colorinches mejoran la imagen de la cabina?
  • ¿Por qué practicamente no se usan cospeles ni otros tipos de mecanismos para evitar el uso de monedas?
  • ¿Hay alguna mafia detrás de las monedas y gente que las venda más caras que su valor? nota: sí usted se hizo amigo de algún policía, no tema en mencionar la palabra mafia: ellos no saben que la gente sabe que conforman una de las más organizadas.
  • ¿Por qué algunas paradas brindan vasta información, están cuidadosamente pintadas, muestran el recorrido y otras tan solo cuelgan de una rama rota de un árbol chueco y no se sabe ni que número ha de advertir en pleno Barrio Norte?
  • ¿Levantaría la mano solicitando parada un día caluroso, de estar usted todo transpirado, dejando ver en su camisa una simpática aureola húmeda que ocupa su axila derecha?
  • ¿Es común hacer señas, solicitando parada y que el chofer decida seguir de largo?
  • ¿Si usted fuese ese chofer, al menos haría alguna seña de burla obscena junto con un lindo bocinazo hacia la gente que lo observa desde la parada al seguir de largo?
  • ¿Si usted fuese el espectador de dicha burla desde un taxi, al menos le pediría al taxista que haga alguna seña de burla obscena junto con un lindo bocinazo hacia el chofer que lo observa desde el colectivo al seguir de largo? nota: los tacheros por lo general, tienen una relación muy afectuosa con los colectiveros.
  • ¿Es común tocar timbre, solicitando parada y que el chofer decida seguir de largo?
  • ¿Es normal que los jóvenes se hagan los dormidos para no ceder su asiento a personas con movilidad reducida, ancianos, embarazadas ó madres con bebés en brazo?
  • ¿Alguna vez le han palpado un glúteo viajando usted parada?
  • ¿Es habitual ver gente adinerada tratando de colarse? nota: el que más tiene es el que más cuida. Ahora sí pregunte ya sabiendo eso.
  • ¿Si ha decidido caminar, extrañaría los gases nocturnos de los adolescentes?
  • ¿Se anima a hablarle a un pasajero de sexo opuesto si le resulta atractivo?
  • ¿Le hablaría aunque usted pueda verle las aureolas de humedad en sus axilas?
  • ¿Es cierto que la gente no hace sociales en el transporte público porque no venden alcohol?
  • ¿Entonces los adolescentes estimulados se están manifestando en contra de las políticas peronistas e intereses sectoriales del gremio de transporte?
  • ¿Los viajes en colectivo estimulan las erecciones?
  • ¿Sabe usted el porqué?
  • ¿Ha presenciado alguna en viaje?
  • ¿"Oh, sí."?
  • ¿Se lo ha contado a sus amigas?
  • ¿Cómo sabe usted que acá se han formulado exactamente veintiocho preguntas?